H I S T O R I A

En el año de 1999, en plena crisis del sector de la salud en Colombia, de la cual, obviamente, no escapaba el Cauca, un pequeño grupo de noveles empresarios, que había creado la IPS de primer nivel ambulatorio Medí-cauca, para prestar servicios a los usuarios de la Caja Nacional de Previsión y que intentaba ampliar su portafolio de servicios para hacer más atractiva su oferta a esa entidad y a otros aseguradores, EPS y ARS de la época, vio como gran oportunidad en nuestro medio, alquilar las instalaciones donde funcionaba la Clínica Santillana, cerradas un año atrás como consecuencia de la quiebra de esa empresa de salud. Luego de concretar la respectiva negociación, nació Clínica La Estancia en julio de ese año para proyectándose al siglo XXI

La “Sociedad Médico Quirúrgica Clínica la Estancia”, con el slogan  “Recuperando la Salud de los Caucanos”. Se hizo cargo de la reparación de equipos y comenzó a escribir su propia historia en los escenarios de la salud del Cauca, la apertura se inició con 10 camas de hospitalización y varios servicios básicos. La delicada situación económica en el sector público hospitalario, que incluía  al hospital Universitario San José de Popayán, centro asistencial de tercer nivel de complejidad médica, ponía en riesgo, por falta de oferta de servicios los procesos de atención para la población, al punto que era difícil conseguir  un cupo en urgencias y la atención en la unidad de cuidado intensivo era deficiente, lo que obligaba a remitir los pacientes a Cali con los riesgos que para su salud implicaba ese  desplazamiento. Ante esa situación se hacía necesario buscar una alternativa para atender a la población caucana, que no encontraba respuesta a sus problemas de salud. 

En este momento difícil del sector de la salud,  más para la naciente empresa, debido a la desconfianza e imagen negativa que había dejado la clínica Santillana entre los profesionales de la salud, las EPS, aseguradores, clientes, proveedores  y ciudadanía en general, los promotores de Clínica La Estancia no se amilanaron y creyeron que el momento era propicio para ofrecer servicios, construir su propia imagen y deslindarla de la que tenía la Clínica Santillana, fue un  largo proceso que duró casi dos años, durante el cual se asumió el riesgo económico y la sostenibilidad del proyecto, pero aunque estuvo a punto de naufragar en varias ocasiones, se impuso la tenacidad, el deseo de hacer empresa y sacar el proyecto adelante.

Finalmente, el Gerente de Clínica la Estancia en ese momento, Jorge Gómez Paz, junto con el grupo empresarial al que pertenece la organización, logró de manera paulatina ganar confianza y posicionarla, en poco tiempo Clínica la Estancia pasó de 10 a 40 camas en hospitalización y adquirió algunos equipos de diagnóstico.

Otro esfuerzo grande que significó una alta inversión económica fue la creación de la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal, como alternativa importante para los recién nacidos, cuyas vidas estaban en riesgo, este nuevo logro se consolidad gracias a la alianza con médicos, funcionarios de la clínica y otras personas,      después se buscó la oportunidad de tener una Unidad de Cuidado Intensivo Adultos (UCIA), oferta que era deficiente  en la ciudad frente  a los requerimientos de la región.

Hoy por hoy gracias al esfuerzo, perseverancia y compromiso de los directivos, funcionarios administrativos, operativos y asistenciales, Clínica la Estancia ocupa un lugar privilegiado en la región dentro del gremio de las IPS, cuenta con el reconocimiento de los usuarios, proveedores y entidades del sector,  responde a los cambios y dinámica que requiere la salud.

Clínica La Estancia basada en la marca como uno de los factores más importantes de la organización, continua construyendo una cultura organizacional basada en valores, compromisos y trato humanizado del paciente, elementos que en conjunto afianzan  su identidad, imagen corporativa y el posicionamiento regional en el mercado, gracias al liderazgo, solidez financiera, infraestructura, capacidad instalada, tecnología  y atención  integral del servicio. Todo esto  adaptado a las nuevas tendencias de los mercados globalizados; como también al adelantamiento  de manera explícita de   los procesos de certificación y acreditación como herramientas de mejoramiento continúo.